Desacuerdo con todo: Libertad de expresión, confundida con decir gilipolleces.

martes, 29 de julio de 2014

Libertad de expresión, confundida con decir gilipolleces.

Concienzudamente, creo que en nuestros tiempos la libertad de expresión está jodidamente sobrevalorada. Actualmente, se confunde la libertad de expresión de las opiniones con permitirse decir imbecilidades sin reparo alguno, sin que haya consecuencias.


En el pasado, sólo tenían valor de expresar sus ideas y opiniones los ilustrados o las personas sobradamente inteligentes/cultas para ello. Los considerados eruditos en alguna materia expresaban sus opiniones contrastándolas con otros eruditos, y así formaban debates de cómo debería opinar la gente después.


Los cazurros y gente poco inteligente también tenían opiniones, no obstante, la mayoría permanecían en silencio por miedo a que otras personas provocaran un escarnio general. Vamos, que se callaban la boca porqué eran conscientes de que no tenían suficientes datos o fuentes para contrastar su opinión, y ni de lejos se podían permitir el inmenso placer de opinar libremente.


Con eso no sugiero para nada que los que no sean unos sesudos o enormemente cultos no puedan opinar. Pero hay maneras y maneras de opinar. Yo no me considero un erudito en ninguna materia, ni mucho menos una eminencia en nada. No obstante, me doy el placer de opinar SIEMPRE dando la opinión entre frases humildes, que resaltan que SIMPLEMENTE es lo que yo creo, y habiendo leído infinidad de artículos de diferentes fuentes, y poseyendo mucha información y argumentación para defender mi postura.

Frases como "Yo creo realmente", "En mi humilde opinión", "Contrastando fuentes, a mí me parece que" son algunas de las frases que yo personalmente utilizo cuando doy mi punto de vista sobre algo, y gracias a ello casi nunca discuto con nadie al tener una idea distinta a la suya, ya que creo que la tolerancia es la única manera de que dos personas con diferentes ideologías puedan llegar a entenderse, y no sacarse los dientes con unos alicates de hierro colado. Obviamente, soy consciente de que no todas las opiniones van a ser como la mía y estoy preparado para recibir "ataques" o preguntas rebuscadas durante la conversación.


El problema que hay ahora, es que cualquier persona que se lee cuatro diarios digitales, se permite el placer de pisar las opiniones de los demás, diciendo barbaridades a diestro y siniestro de un tema, sin miedo a que le etiqueten de BURRO, por lo menos. Una opinión es una opinión cuando está CONTRASTADA, cuando tiene unas fuentes FIABLES y sobretodo, cuando se conocen LAS DOS PARTES implicadas en esa historia.


Lo que es completamente inadmisible es que alguien diga tener una opinión sin tener ni PUTA IDEA de lo que está hablando. Las personas que opinan por aquí y por allá de temas totalmente ajenos a su persona y sin embargo, parece que se les vaya la vida en ello, tienen demasiado tiempo libre.


Muchos confunden la libertad de expresión con la libertad de poder dar clases de algo sin tener ni repajolera o sucia idea.

 Eso es de CAZURROS.
 Hablar de un tema que no se conoce es de BURROS.
Opinar de un tema que se ignora es de IDIOTAS.
Defender una postura sin poder argumentarla es de IMBÉCILES.
Declararse partidario de un bando sin poder exponer los motivos es LAMENTABLE.
Ser BURRO es algo imposible de cambiar, pero puede DISIMULARSE.
Intentar adoctrinar a los demás es de TONTACOS.

Confundir la libertad de opinión con el decir tonterías contínuas es de PALURDOS.


Y lamentablemente, es una práctica muy extendida hoy en día. Mires en el foro en el que mires, siempre ves un montón de imbéciles expresando sus extensas opiniones sin siquiera informarse un poquito antes. Y eso una persona que tenga un mínimo de intelecto puede aprenderlo.


Es imposible declararse parte de un colectivo de opiniones sin haber contrastado fuentes, es IMPOSIBLE. Y si alguien que lo esté leyendo lo hace, que se vaya cagando leches de aquí (recomendación), porqué creo que éste no es el sitio donde debería estar. Más bien debería de estar en un bar, opinando de todo y de nada, sin cortar ni manejar y diciendo chorradas a mansalva.

El estereotipo de imbécil que opina, suele ser un tío que mira las noticias de Tele5 un par de días, y ya se cree capaz de inciar un debate sobre el estado de la nación con Rajoy, sin miedo a hacer el ridículo, ni mucho menos. Es más, aún se te ponen chulitos defendiendo su postura, como si estuvieran cerciorados hasta el infinito y más allá de que lo que dicen ES LO CORRECTO, y que no hay otra forma de verlo.


Y ahí reside la auténtica imbecilidad y enanez mental, en creerse que uno tiene la fórmula para el elixir de la vida, y la verdad absoluta de las cosas. Sólo los idiotas creen tener razón sobre un tema, y defienden su postura hasta ponerse en absoluto ridículo.




Ah, pero como hay libertad de expresión, hay barra libre de gilipolleces para todos. Vamos a decir tonterías, va. Total, todos tenemos la razón.
















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