Desacuerdo con todo: Tiempo, trágame.

domingo, 21 de junio de 2015

Tiempo, trágame.

Curioso asunto el tiempo. ¿Qué es el tiempo? ¿Podemos llegar a controlarlo? ¿Por qué influye tanto en nuestras vidas?


El tiempo es un vil carcelero, el cual conduce y organiza nuestras vidas desde tiempos ancestrales. Nos ceñimos a un horario, vivimos entorno a un horario, nos ganamos las pelas regidos por horarios. En el día a día de una persona normal, el tiempo es el amo y señor de nuestra cárcel humana llamada "vida".



Aunque ya esté mentalizado de cuán cruel es el tiempo en algunos aspectos, a veces sigo quedándome sorprendido de lo rápido que ocurren algunas cosas y lo drásticamente que cambian en cuestión de meses.




Hoy, se celebran unas fiestas muy populares en Reus, la ciudad en donde vivo. Son unas fiestas tradicionales que se basan en conciertos acompañados de barracas construidas con materiales diversos, en las que se sirven bebidas de todo tipo.


Lo más entretenido de eso, es que la asistencia suele ser de unas 5000 personas por día, incluso en algunos momentos se han registrado asistencias de 15.000 personas en total al mismo tiempo. Al ir tanta gente, siempre te encuentras personas a las que no ves desde hace mucho tiempo, viejos amigos, conocidos y no tan conocidos. Es decir, es una especie de punto y fecha de reunión para encontrarnos todos aquellos que tenemos aún lazos que queremos mantener aunque sea una vez al año.



Llevo yendo desde los 17 años, y siempre ha sido inolvidable. Nuevas y viejas amistades, muy buen rollo entre todos los asistentes, buena compañía y bebidas a buen precio. Sobretodo a destacar, el factor humano de "buenrollismo" total, incluso por parte de las autoridades competentes.



Han pasado los años, y todos aquellos que fuimos juntos a éste festival hace ahora 12 meses, estamos desaparecidos del mapa. Uno, trabaja más horas que un reloj y evidentemente no le apetece en absoluto asistir a eso. Otro, dice que está cansado y que se queda en casa. Otro se ha echado novia y no le veo el pelo ni pagando...


Y así un suma y sigue de infortunios, que propician que no nos veamos ni a la de tres. Aparte, me choca espectacularmente que unos tíos que unos años atrás se hubiesen comido ese festival con patatas, estén en su puta casa mirando una película mala de La2.



A veces me cuesta enormemente digerir cosas como éstas. Echar a la mirada atrás y ver a esos enérgicos chicos ansiosos por divertirse y conocer gente. Noches y noches hasta horas intempestivas, sin extrañar el descanso. Si uno se iba, se iban todos con él. Si uno tenía un problema, todos los teníamos. Éramos todos y ninguno, a la vez.



Ahora ya no damos un duro por ninguno de nosotros. Tristemente, no nos importa cómo de bien o de mal les está yendo la vida a nuestros antiguos amigos. No hay vínculo, no hay empatía, no hay contacto apenas de ningún tipo. En menos de un año sin motivos concretos de enfado o desavenencia, ese férreo grupo de superamigos se ha ido al mismísimo carajo, y de la manera más seca y absurda posible.



Aunque deba ser realista y tener ésto más que aceptado, no hace que deje de entristecer. Es tan cruel que las cosas sean así, que a veces siento que es hasta incorrecto aceptar algo de ésta magnitud. Es como conformarse sabiendo que todo es impredecible, que al fin y al cabo no tenemos absolutamente nada controlado. Que alguien que hoy está a tu lado puede no estar mañana, o en un rato.



Esa inestabilidad me mata.





"Con seguridad, no existe nada más que el objetivo del momento presente. La vida de un hombre, es una sucesión de momentos tras momentos. Si comprendes el momento presente, no tendrás nada más que hacer, nada más que perseguir."










1 comentario:

  1. Toda existencia es insatisfactoria.
    El sufrimiento proviene del anhelo-aferramiento y la ignorancia.
    Buda.

    ResponderEliminar