Desacuerdo con todo: Envasado al vacío.

martes, 26 de enero de 2016

Envasado al vacío.

Hace ya un tiempo, leí un magnífico artículo escrito por una persona muy allegada. En ese artículo, contaba que al atravesar tiempos difíciles o confusos, guardaba sus problemas e inquietudes en "compartimentos estancos" metafóricamente hablando.


Dícese de "compartimentos estancos" una especie de envasado al vacío de problemas, los cuales metes en algún rincón dentro de tí para solventarlos más tarde, uno a uno. Consiste en lidiar con cada problema de manera totalmente individual, centrándose en conseguir separar unos de otros antes de que se amontonen, e irlos solucionando poco a poco de la mejor manera posible.



Hasta hace poco no he sido consciente de que llevo años haciendo eso sin darme ningún tipo de cuenta. De hecho, lo hago incluso con lo que no considero problemas. Lo hago con cosas que considero que en "X" tiempo pueden volverse un problema o una molestia para mí.




Hago algo así con las personas de una manera casi esquemática. En los últimos tiempos me he acostumbrado a borrar personas del mapa como si de tachones en un historial se trataran. En el fondo me entristece haber llegado a éste punto. Supongo que la gente en general me dan una pereza excepcional, y a la más mínima que me suponen una pequeña molestia (también llamados granos en el culo) desaparezco del mapa y no me ven más.


Hay quien lo interpreta como un acto de cobardía o defensa equívoca contra los problemas, aunque yo prefiero llamarlo practicidad. Es un hecho indiscutible que si una persona te empieza a suponer un problema al breve tiempo de haberla conocido, esos problemas no pueden hacer más que volverse más y más frecuentes conforme se acumulan las vivencias. 


Admitámoslo ; La gran enorme y ofensiva mayoría de personas que nos cruzamos en nuestras vidas son pasajeras. Es nuestra responsabilidad y OBLIGACIÓN saber con quién debemos emplear esfuerzos y gastar tiempo y con quién no. Muchas veces es mejor dar carpetazo al asunto antes de que se vuelva un problema mayor. Al fin y al cabo, el tiempo no sustituye pero sí reemplaza.



Meter a las personas en compartimentos estancos es algo absolutamente recomendable, incluso si no te suponen un problema. Incluso si es todo lo contrario. ¿Irónico, verdad?



Para mí tiene mucha lógica. Dosificar. Dosificar es lo mejor que puede hacerse en muchísimos casos antes de acabar de una persona hasta los mismísimos huevos. Tengo comprobado que me empacho rapidísimo de algunas personas, y al relativamente poco tiempo siento la inconmensurable necesidad de huír de ese sitio, y volver a la estabilidad emocional y mental habitual.




Una cuestión que me preocupa un tanto y tengo almacenada en su correspondiente bolsa al vacío para sentimientos, es la acelerada capacidad que tengo para acabar extenuado de la gente. Aunque sean personas con las que estoy a gusto, aunque sean personas que me tratan bien. Quizás sea un ingrato, quizás no sepa apreciar a las personas que me valoran y me aceptan. Quizás no sepa lo que tengo hasta que lo pierdo. Pero lo pierdo, y me da igual.




Me entristece un poco que todo haya perdido tanto su encanto. Esas musas que se creen que te engañan con sus besos de Judas, ya no te engañan. Ese placer que tanto te ha costado conseguir, te ha cansado a la primera de cambio. Esa ilusión que envuelve y arropa se ha convertido en indiferencia y pasividad más que en otra cosa. Es como una inmunidad atemporal que lo ha tapado todo, que ha eclipsado totalmente lo que en un día fue inquietud e ilusión por las cosas.





Y realmente, desearía que no fuese así. Me preocupa que personas 'allegadas' o 'cercanas' me cuenten situaciones y trances por los que pasan y no me importe un carajo lo que les pase. Es como si todo lo que mi mente procesa lo convirtiera en algo desechable al instante. Yo tampoco les cuento las mías, es como si presupusiera que esas cosas no deben importar a nadie porqué a mí no me importan en absoluto cuando me las cuentan ellos.





O séase, que eso de "en las buenas y en las malas" para mí es un concepto obsoletísimo. Yo no pido que nadie esté en mis malas, así que no tengo por qué estar en las malas de los demás. Es cómodo vivir así y además, es algo absolutamente IRREPROCHABLE.



Es legítimo pasar de los problemas de los demás cuando no exiges en ningún momento que atiendan a los tuyos propios. ¡Practicidad! Evidentemente, tienes todo el derecho del mundo a mandarme a tomar por el reputísimo culo cuando te apetezca, eres libre de ello. Aunque por alguna inexplicable razón, no lo haces. Aún a sabiendas de lo anterior.





Claro que todo ésto tiene su parte mala, pero en éste período de mi vida soy demasiado jodidamente superficial para verlo. 






O almenos, para querer verlo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario