Desacuerdo con todo: El juego y sus reglas

lunes, 11 de abril de 2016

El juego y sus reglas

Quizás deba a limitarse a ésto mi existencia. En seguir confiando en mis impulsos ignorando qué ocurrirá mañana, obligándome a ignorarlo.



Ignorando si serás tú o no el remitente del primer mensaje que lea al despertar. Quizás el primero de hoy sea el parche de ayer, el cual está gastado y erosionado aún considerando su breve uso. ¿Pero acaso eso importa?



No, nada importa. Hay que vivir pensando que al fin y al cabo, nada de lo que hacemos o hagamos importa. Se termina perdiendo en el tiempo, de manera tan natural como cruel.


Bueno, realmente nada se pierde. Se aleja y vuelve a ocupar el sitio previo, sin ningún tipo de rodeo.



¿Me importas tú? Hoy sí, pero no quiero que se extienda a mañana. Y mañana querré que vuelvas a importarme, y lo volverás a hacer para luego repetir el proceso anterior : Anestesiarse sentimentalmente.



Vivir así es un sinvivir, y al mismo tiempo el único modo de pasar los días. Quiero quererte, pero no puedo. No importas, tú también te perderás en el tiempo.



Es posible ir de flor en flor, y te otorga comodidad y satisfacción. Hasta el día en que hueles una flor que desprende un aroma distinto, un aroma que te transmite frescura, atracción y muchísima curiosidad.



Lo primero que se te ocurre es deshojarla aún estando plantada, para más tarde arrancarla de raíz. Pero qué coño, no ocurrirá nada por esnifar su polen una vez más.



Y dos, y tres, y cuatro, y noventa y cinco. Y pasan las semanas, los meses y algún que otro año.





Y nada, todo sigue igual que el primer día. Reitérome, nada. No hay nada, no somos nada. Ni nadie. Tampoco queremos ¿Verdad? O igual sí, quién sabe. Vamos a seguir eludiéndolo como todo éste tiempo, nosotros funcionamos así. Igual la gracia de quererte es no poder hacerlo siempre, y por eso sigo regalándote mi tiempo de vez en cuando.








-Vaya, ésta peli me hubiese gustado verla con ella, pero no está.


+Si no está es porqué no habéis querido estarlo, así que ya pueden darle por culo.


-Quizás tengas razón, aunque podrías haber escogido una más apropiada.


+Recuerda a lo que hemos venido, cuando te metas en faena se te quitarán las tonterías.


-Oye, pero es que no me apetece demasiado tener que hacer ésto, deberías comprenderme.


+Estás hablando contigo mismo, payaso. Te comprendo, soy tú mismo. Pero algo más racional y lógico, que estás agilipollado últimamente.


-Joder, estás en lo cierto de nuevo. Pero es que la que me gusta es ella. Ya sabes de quien hablo...


+Y ésta de hoy también, cojones. Que casualmente es la misma de ayer y unas cuantas semanas atrás, te veo en baja forma.


-Ésto no me apetece... ¿Qué tal si nos escaqueamos hoy? Sabes que de costumbre doy el callo, pero hoy me resulta terriblemente tedioso y agobiante seguir con ésto.


+En fin, definitivamente te has vuelto un Richard Gere. Sólo en la parte moñas, claro. Anda, vete a casa y fúmate un relajante mental.






(...)





+Qué, ¿Mejor?



-No hay color, ésta música y la fumada suben los ánimos a cualquiera.



+Perfecto, ahora elijamos una película 'apropiada' y distraigámonos un rato. ¿Cual crees que sería la más adecuada?



-¿Según ella, dices? Cualquiera que tenga mucho diálogo y pocos efectos especiales.




+Pero... ¡¿AÚN PENSANDO EN AQUELLA?!




























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